Nuestros principios


No somos mercenarios

He oido varias veces a empresas de desarrollo y consultoría decir la frase ”somos mercenarios” refiriéndose a que aceptan cualquier tipo de proyecto mientras se les pague. Nosotros no nos vemos así, nos vemos más como un equipo de gente comprometida a la que le gustan los proyectos en los que se involucra.

Sinceridad

Este principio nos parece fundamental. Ser sinceros con nuestro equipo, con nuestros clientes y, sobre todo, con nosotros mismos.

Ser buenos

Suena ”ñoño” ¿verdad? Pero es que algunos somos de la generacion de E.T. y su mensaje nos calo hondo.

¿Y qué es para nosotros ”ser buenos”? Pues esto significa:

No aceptar determinados proyectos

Puede que estemos locos, pero hay determinados proyectos en los que preferimos no entrar. No aceptamos nada que sea ilegal, inmoral (o que engorde, como decía una canción).

Algunos ejemplos de cosas en las que no trabajaríamos: sitios para adultos (ya nos entendéis), sitios de apuestas, cosas ”chungas” para espiar o controlar de mala manera a gente.

De las cosas ilegales no ponemos ningún ejemplo porque las cosas ilegales son eso, ilegales.

Tratar bien al equipo

El equipo es una pieza fundamental de nuestra empresa, y cuidarles es muy, muy, importante.

Otra frase muy bonita ¿pero que es eso de ”tratar bien al equipo”?

  • Pagar adecuadamente. Sabemos que no pagamos unos sueldazos increíbles pero no pagamos mal. Y nuestra intención es seguir mejor los sueldos.
  • Permitir la conciliación. Si, la gente tiene vidas fuera del trabajo y es importante que las vivan. Por eso damos libertad para escoger el horario y las vacaciones.
  • Dejar la puerta siempre abierta. Si alguien quiere ir a trabajar a otro sitio o dedicarse a viajar por el mundo no haremos ningún drama. Si les va bien nos alegraremos, y si les va mal les echaremos una mano si podemos.
  • No abandonar a nadie. No nos gusta eso de que alguien tenga que comerse un marrón. Somos un equipo y los proyectos son de todo el equipo.


Tratar bien a los clientes

Tratar bien a colaboradores

Aplicar siempre la regla del win-win